GRONHOLM NO FALLO Y BURNS SE CONFORMO CON GANAR EN CASA
Cardiff (Reino Unido), 26 nov (EFE).- El finlandés Marcus
Gronholm (Peugeot 206) sucedió hoy a su compatriota Tommy Makinen
como campeón del mundo de Rallys, al terminar segundo en Gran
Bretaña, última prueba del mundial, donde la victoria fue para el
local Richard Burns (Subaru Impreza) y el español Carlos Sainz (Ford
Focus) acabó en cuarta posición.
Gronholm, que empezó su carrera deportiva en 1987, logró en Gran
Bretaña su primer campeonato del mundo y dio a Peugeot el segundo
título mundial del año, quince días después del campeonato de marcas
logrado en el Rally de Australia.
El finlandés tenía todo en su mano para coronarse ganador en
Cardiff, ya que los nueve puntos de ventaja que tenía sobre el
británico Richard Burns, el único que podía arrebatarle el título,
al frente de la clasificación del campeonato, le permitían cometer
incluso algún error, siempre que no quedara fuera de los cinco
primeros puestos.
Richard Burns, ganador en las dos últimas ediciones de la prueba
de su país, estaba obligado a ganar y a esperar un fallo importante
de su rival, que hoy por segunda vez en cinco participaciones pudo
terminar el Rally de Gran Bretaña, en el que tuvo que retirarse los
dos últimos años.
El británico no falló pero Gronholm, que debutó en el Campeonato
del Mundo en 1989, hizo una gran demostración de su talento y del
buen resultado del Peugeot 206 y además de adjudicarse tres
especiales no perdió de vista a su rival.
Marcus Gronholm, sexto piloto finlandés que se hace con un título
del mundo, no abandonó la segunda posición de la general durante las
tres etapas de la prueba y empezó la jornada final y definitiva a 19
segundos de Burns, ganador de seis especiales (SS6, SS9, SS12, SS13,
SS15 y SS17), entre ellas la que cerró hoy el rally sobre 28,13
kilómetros.
El finlandés y el británico también se beneficiaron del abandono
del escocés Colin McRae (Ford Focus), que lideró la prueba al
término de la primera jornada, en el antepenúltimo tramo (SS12) de
la etapa del sábado, cuando éste se equivocó en un cruce y volcó.
El abandono de McRae ayer dejó todo en manos de Burns y Gronholm,
ya que el español Carlos Sainz (Ford Focus), el finlandés Tommi
Makinen (Mitsubishi Lanzer) y su compatriota Juha Kankkunen (Subaru
Impreza) estaban a más de un minuto del líder.
A pesar de los aciertos de Burns el británico tuvo que
conformarse en su casa con la victoria local, que es la novena en
una prueba del campeonato del mundo, y con la segunda plaza en la
clasificación final de esta temporada con 60 puntos, 5 menos que
Marcus Gronholm.
El español Carlos Sainz, que hace tiempo ya perdió sus opciones
al título, cerró la temporada con un cuarto puesto final en Gran
Bretaña y la tercera plaza en el Mundial, con 46 puntos, que otorgan
a Ford el segundo lugar en la clasificación de marcas.
Sainz reconoció al término de la prueba lo difícil que ha sido la
misma para todos los participantes, a consecuencia de las malas
condiciones climatológicas con lluvia y mucho viento. "Todo el
recorrido hemos tenido que conducir suficientemente rápido para
hacer buenos tiempos y a la vez con mucho cuidado para no salirnos
de la carretera", indicó el piloto español, que empezará a
planificar la próxima temporada dentro de dos días.
La cuarta posición de la clasificación final del campeonato es
para Colin McRae, con 43 puntos, la quinta para Tommi Makinen, con
36 y la sexta para Delecour con 24 puntos. EFE