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Carlos Sainz concluye la primera jornada en décima posición (25/02/00)
EP. El británico Richard Burns (Subaru) lidera el Rally Safari, tercera prueba puntuable del Campeonato del Mundo, tras la disputa el viernes de la primera jornada, en la que el español Carlos Sainz es décimo.
El español Carlos Sainz (Ford) salvó a duras penas el primer día y acabó a casi 24 minutos y 53 segundos
de Burns. No pudo evitar los problemas, en un rally marcado por una dureza sin igual en el calendario, el
madrileño, que a partir del segundo tramo, tras sufrir un pinchazo que le hizo perder más de cuatro
minutos, comenzó a descolgarse de la lucha por el triunfo.
Por mala suerte o por fallos mecánicos, pero el Ford Focus continúa sin dar la prestación que se espera de
él. Tanto Sainz como Colin McRae, quinto a más de 13 minutos, han pasado muchos problemas a lo largo
de la jornada y se encuentra muy alejados de la cabeza.
El británico Richard Burns llevó a cabo un auténtico paseo a lo largo de los 350,94 kms. cronometrados. El
británico voló a más de 200 km/h. por los complicados tramos de tierra, animados por todo tipo de
animales que hacían aún más difícil la circulación.
Burns, ganando tres de los cuatro tramos de la jornada, marcó diferencias importantes con respecto a sus
rivales que le hacen afrontar en una posición privilegiada los dos próximos días. Con 4 minutos de ventaja
sobre su compañero Juha Kankkunen y 7 sobre el francés Didier Auriol (Seat), que se impuso en el primer
especial del día, todo está a favor del británico, la suerte parece estar del lado del británico.
A diferencias de sus rivales, Burns logró salvar el día sin ningún percance. Los pinchazos y problemas
mecánicos fueron la nota predominante a lo largo de la jornada y todos los pilotos, a excepción del
británico, sufrieron en sus carnes la dureza de las pistas kenianas.
MAKINEN EL GRAN PERJUDICADO.
Tanto Sainz como Auriol sufrieron los inconvenientes de un pinchazo, que hicieron a los dos pilotos ver
mermadas sus opciones. Pero si hubo un claro perjudicado ese fue sin duda el finlandés Tommi Makinen,
que tras sufrir tres pinchazos y romper la suspensión trasera de su Mitsubishi Lancer tuvo que abandonar al
final del segundo tramo.
El tetracampeón del mundo vio como la mala suerte se cebaba con él y tras tres pinchazos que le hicieron
perder más de doce minutos en la segunda especial del día, el finlandés veía como su vehículo se negaba a
arrancar y le mandaba a casa por cuarto año consecutivo.
"Hemos sufrido un pinchazo a 30 kilómetros del final de la segunda especial. Nos hemos detenido para
cambiar la rueda y el neumático trasero derecho también ha reventado. Estaba completamente destrozado.
Hemos tenido que parar de nuevo. Tres kilómetros después, el neumático que habíamos puesto nuevo ha
reventado en un sitio donde no había nada de especial. No sabía que era lo que pasaba. Después el coche
se ha detenido y ha sido imposible arrancarlo", relató Makinen.
Esta fue la única buena noticia para un Sainz que cuenta ahora con la oportunidad de descontar puntos en
la clasificación del Mundial tras el tropiezo de su máximo rival.
Por su parte, el Seat Córdoba WRC demostró una gran fiabilidad a lo largo de la jornada y con Didier Auriol
consiguió ganar un especial, el primero. El francés, tercero, estuvo todo el día entre los mejores y de no
haber sido por un pinchazo en la segunda especial estaría peleando codo con codo con Burns.
"El Seat marcha muy bien y en la asistencia tenemos que hacer algunos pequeños ajustes en las
suspensiones. Estamos muy motivados y felices con este comienzo de rally", señaló Auriol.
Peor suerte corrió el otro piloto del equipo español, el finlandés Tony Gardemeister, quien tras finalizar en
quinta posición el primer tramo abandonaba en el segundo.
Mientras, el español Luis Climent, en su segunda prueba del Mudial con el Skoda, está teniendo una gran
actuación y finalizó la primera jornada en undécima posición y cerca de su gran objetivo, que no es otro que
entrar en los puntos.
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