Sainz finaliza cuarto en una jornada marcada por el dominio de los Peugeot
El español Carlos Sainz (Ford) consiguió salvar una complicada primera jornada del Rally de Nueva Zelanda, octava prueba del Mundial, marcada por el dominio de los Peugeot de Delecour y Grönholm.
Sainz hizo gala de su gran experiencia sobre la tierra neozelandesa, en donde ganado ya en cuatro ocasiones (1990, 91, 92 y 98), para mantener una gran regularidad a lo largo de toda la jornada y acabar a tan sólo 30 segundos del líder, el francés François Delecour, que le permiten contar con sus opciones intactas al triunfo.
Delecour, que se benefició del orden de salida al partir desde la décima posición, lideró la prueba desde el primer tramo. Sobre un terreno seco y con gravilla salir delante fue un handicap al ir limpiando la pista y el francés supo sacar provecho de ello para apuntarse tres 'scratchs' en los ocho especiales del día.
El Peugeot 206 WRC se mostró como el coche más rápido sobre el terreno y junto a Delecour el finlandés Marcus Gronholm finalizó la jornada en tercera posición.
Tan sólo los Ford fueron capaces de aguantar el ritmo de los franceses y amenazar su dominio. El Focus demostró que tras el doblete conseguido en Grecia, en donde las órdenes de equipo privaron a Sainz de un triunfo que tenía en el bolsillo en favor de McRae, va a más y se adaptó a la perfección a las condiciones del terreno.
El joven piloto noruego Petter Solberg (Ford) sorprendió a todos y se apuntó dos tramos para finalizar segundo. Sainz tampoco perdió la marcha de los de cabeza y con un pilotaje muy regular y sin apenas falló concluyó la jornada en una cuarta posición, a tan sólo 30 segundos, que le permitirá atacar en lo que queda de carrera en busca de una victoria que se le resiste desde hace dos años.
El escocés Colin McRae (Ford), que realizó un gran final, siendo el más rápido en los últimos dos tramos, concluyó sexto, a 59 segundos, aunque por delante del líder del Mundial, el británico Richard Burns (Subaru), que fue octavo a más de un minuto tras ser el gran perjudicado de la jornada al salir primero y limpiar las pistas. El finlandés Tommi Makinen (Mitsubishi), vigente campeón del mundo, vio como volvió a acompañarle la mala suerte y finalizó noveno. Makinen, ganador el año pasado en Nueva Zelanda, tuvo muchos problemas con la transmisión trasera de su vehículo y se encuentra a 1:24 de Delecour.
SEAT, SIN SUERTE.
Destacado fue el comportamiento de los Hyundai del sueco Kenneth Eriksson y el escocés Alister McRae que estuvieron a lo largo de toda la jornada peleando de tú a tú con los Peugeot y los Ford por la victoria en algunos parciales.
Por su parte, no Seat no tuvo fortuna y vio como en el primer tramo perdía al finlandés Toni Gardemeister, tercero el año pasado, al sufrir un espectacular accidente del logró salir ileso. El francés Didier Auriol sufrió muchos problemas con el motor del Córdoba y acabó décimo a más de un minuto y medio.
AUCKLAND, 14 (EUROPA PRESS)